El psicoanálisis contemporáneo, de una excepcional extensión en Argentina, es objeto de fuertes resistencias. Ellas provienen de las terapias que prometen resultados rápidos, solidarias de los sistemas gerenciados de salud y funcionales a un mundo que se ha ido convirtiendo a pasos acelerados en el reino de la inmediatez, el rendimiento y la ilusión de lo ilimitado. Al mismo tiempo, muchas corrientes teóricas se han atrincherado en los saberes consagrados, quitándole a la práctica la creatividad e inventiva que constituyen, desde la fundación de este arte, su principal herramienta para la transformación del sufrimiento psíquico. Estas son las resistencias “del” propio psicoanálisis sobre sí mismo.
Este libro intenta, desde su título, recuperar el espíritu insumiso que ha hecho de la clínica psicoanalítica el mejor recurso para hacer frente al malestar en la cultura en el siglo XXI. Por eso “Psicoanálisis en movimiento”. Y por eso también “fragmentos e iluminaciones” ya que cada capítulo, necesariamente fragmentario, ilumina un sector de la experiencia, sin pretensión de totalidad. La clínica viva recorre las páginas del libro, abordando modos muy diversos del padecimiento psíquico: síntomas conversivos, obsesivo-compulsivos, empujes irrefrenables al consumo de sustancias, diversas formas de la violencia.
Referencias a diversos pensadores, ya sea que provengan del campo del psicoanálisis como de otras disciplinas, pueden aportar a una comprensión de esta singular experiencia que la teoría nombra: “transferencia”.
Los desafíos de las sociedades actuales, en la que los sujetos se ven reducidos a la categoría de consumidores exigen una clínica ágil, capaz de operar en dispositivos muy variados y con instrumentos versátiles, sin encorsetarse en doctrinas teóricas ni técnicas rígidas. La pretensión de este libro es aportar a ese psicoanálisis inquieto.